calmA

Versos al albor de un trece de julio del catorce







"Las mujeres que buscan pasión aman a un delincuente. 
Las mujeres que quieren un hombre formal acaban con un poeta
delincuente de la palabra".

Raúl





A dentelladas
mi piel
desgarros de sal
territorio
prodigioso

sabor a ti.




(sola y en silencio 
tiernamente 
esparzo ALAS 
perfumadas 
escoltando de pronto 
con pies 
puros de sol 
la doliente belleza del ALBA)



Fotografía: calmA

Trances





I
Busco un poema con la desesperada y cabrona tristeza de días desolados
Llueve mientras escucho a John Lee Hooker
El sonido de las gotas al caer sobre el suelo de mi terraza se acoplan con el tempo de la guitarra
Otro día que arranca su imperturbable fuga hacia la noche ausente
Noche vacía que disimulo con lecturas hasta que arranca Páez

II
Hace un tiempo que solo quiero leer y esperar el fin
Sí, lo descubrí, eso es lo que quiero hacer
Dejarme llevar por la percepción vital y deformada que da la literatura
El reflejo siempre miente
Lo único real es el grito desgarrado que te reconoce en la madrugada que por un instante ya no está ausente

III
Sueño con sus piernas de hombre
Que me cubren como un pulpo tibio en la distancia
Cierro los ojos y me siento libre
Dentro de esa piel con olor a crespúsculo caliente
.... Fumo el cigarrillo de después

IV
Camino por mi ciudad
Me pierdo por recovecos que siempre van al mar
Como buscando el placer de recorrer el dibujo que hizo otra mano
LA SUYA...      
                       ...  me refriego contra las paredes como somnolienta de vida.

El milagro


"Por el "idem" de tenernos, quiero fundirme en tus sueños"
calmA


Quiero comprar tu tiempo
retirarte de la vida.
Quiero que tus segundos y los míos
se fundan en horas.
Horas consentidas
horas eternas.
Que nuestras semanas,
meses o años
conformen un segundo eterno.

Que esa vida sea tu tiempo y el mío
y dejar al destino que hable
... De muerte y vida
de sangre y fuego
de risa y llanto
de roce y piel
de estremecimiento
de luna y sol
de blanco y negro
de realidad y fantasía
de nosotros mismos
de la SED.

Y voy a esperarte sentada
en un banco despintado y quejumbroso
al otro lado de la vía de tu mirada.

Puede que al doblar la esquina
percibas antes que nada
que un ángel me busca
para prestarme sus  alas.

Me conocerás de lejos
por el mar de mariposas
que saldrán desordenadas
de mis manos y mi boca.

Vendedores ambulantes
detrás de un flequillo largo
unos ojos fuego
brillando ante el milagro:
"el asombro en sus caras
al escuchar los aplausos
de los santos que abandonen
volando sus estampas".

Si alguna duda tienes de quién soy
deja que tus ojos planeen mis pupilas
las que nunca pestañean
porque se inmolan en el cíclope.

Si acaso allí no me encontraras
no pienses que me faltó coraje
la culpa será del ángel
que debía llevarme y se estrelló
... donde siempre me mato




CERCA DE LA VÍAS.



( Desenpolvando el baúl de lo que algún rato escribí y oculté)