dissabte, 14 de febrer de 2015

Epílogo







Algunos momentos ÉPICOS (Kill Bill)  













Otros... pies en polvorosa










Somos el borrador de un texto que nunca será pasado en limpio.

R. Juarroz, Poesía Vertical



La poesía es un arma. Para ser buena debe ser belicosa, herir profundamente a quien la lea. La poesía para ser poesía debe provocar, remover, maldecir.

Laura Yasán






Un día revelé a los ángeles proscritos.

Desde niña me cubrieron de halos blancos
de alas y alitas partidas como almendras
me turbaron la vista con niñitos sin mácula
y varones imberbes de ojillos azules y cabellos albas.

Ya hastiada un día de tanta pureza
retorné los iconos celestiales a la iglesia
y me aboqué a las tinieblas.

¡Ohh! ¡Cuánto idolatro las cavernas de la noche!

Me creo y recreo en las tinieblas del infierno
me fascino en la imperfección constitutiva de los machos
esos dañinos e indefensos animalitos
que casi siempre me recuerdan a mí.

Ahora me enamoro de los desperdicios, de la bazofia
quiero lo que nadie quiere, veo lo que nadie ve
Me embobo descubriendo la desproporción
lo asimétrico, el borrón, los golpes, el accidente
Me fascina la impostura de los adolescentes
sus lenguas de serpiente y sus malditos móviles.

¡Ohh! ¡Cuánto idolatro las cavernas de la noche!

Ahora me escondo al refugio de las sombras
allí donde los divinos arcángeles no puedan verme
allí donde soy capaz de festejar sin temor este destierro
donde me atrevo a gritar ¡Aleluya! ¡Aleluya!
¡Por fin he podido verme reflejada en la oscuridad!

Y fue así, que andando de puntillas la noche
topé con un ángel que lucía pijama en lugar de alas
con los mismos vicios que Mike Jaegger
una timidez parecida a la de Stanley Kubrick
y el anonimato por bandera de Jerome Salinger.

Andaba yo ensimismada, desprevenida
cuando de súbito escuché
¡Calma! -me dijo- ¡No vengo de dios!
No soy un santo.¿Acaso no te das cuenta?
Soy un paria de la noche, un poeta desquiciado
un vagabundo emocional... como tú
Somos los hijos de la oscuridad.

Y sin mas dilación
me dio la bienvenida a sus tinieblas.